Por fin he tenido el tiempo de recopilar las reseñas de los diez voluntarios que leyeron
Un hombre de pago. Aquí están, juntos por primera vez.
El 20 de febrero lancé la propuesta:
diez libros gratis para diez lectores dispuestos a comentarlos. Una semana después
ya los tenía. Se ofrecieron siete hombres y tres mujeres y surgió la pregunta: ¿fueron menos las mujeres porque hay menos en la blogosfera o más los hombres porque el tema les llama más?
De los diez lectores, ocho publicaron su reseña en su blog, uno en una revista y otra en un foro. Esta última fue la primera y en ella
Eva se preguntaba “¿por qué nos sentimos culpables cuando nos planteamos algo tan trivial, al menos así es para el hombre, como tener “sexo sin ataduras” y pagar por él?”.
Le siguió Dani, quien el mismo 27 de febrero anunciaba la
llegada del libro-blog. Dani publicó en catalán su opinión con el título “
Mujeres (y hombres) en búsqueda del equilibrio”.
A Palimp tuve ocasión de conocerle presencialmente cuando nos vimos para
entregarle la novela. De ella
dijo que “engancha” y agradeció la “ausencia de moralinas”.
Octavio Rojas, que de
libros y blogs sabe lo suyo, se apuntó al experimento enseguida y leyó rápido. En
su opinión Un hombre de pago es una buena primera novela. Octavio se preguntaba por mi “momento vital” y yo me pregunto por qué se lo pregunta :-)
Saltó entonces al ruedo Berlin. No le conocía de nada y ha sido uno de los hallazgos más felices de
Un hombre de pago. Su blog no se centra en literatura pero él se permitió la
digresión,
apoyó los
avances y concluyó que detrás de la novela había
una película.
Un hombre de pago llegó a Canarias después de un azaroso recorrido postal. Desde allí Nayala comentó que
lo que más le gustó fue “el ritmo de la narración, ágil”. Su caso es especial porque, como ella misma dice, su ex es cubano, reticencia que descubrió a libro recibido y que superó con brillantez.
Fue entonces cuando el experimento saltó de la blogosfera a las páginas del
Ciberpaís, desde donde Josep Ma Sarriegui se hizo eco de las peripecias de esta novela.
Allí se desveló la participación del lector más friki, Aglarond, amante de la programación y de Tolkien, a quien
la novela le sorprendió a pesar de que este tipo de literatura no es la suya.
También se sorprendió
Vailima al descubrir que la obra no se centraba tanto en “el personaje masculino que la ejerce (la prostitución), sino en las mujeres que confieren su universo.”
Por su parte Carlos
anunció que había empezado a leer el libro, cosa que hizo de pe a pa, como se desprende de la lectura de su
recomendación y reflexiones alrededor del sexo de pago.
Como colofón al experimento, Javier de
Dosdoce rizó el rizo comentando en una
entrevista el libro y la propia campaña.
Yo les debo mucho a estos lectores. Como lectores y como comentaristas. Por la calidad de su compromiso y por su voluntad de compartir y de sumar. Los avances de
Un hombre de pago son mérito suyo y mi aplauso es para todos ellos.
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