1.4.08

Ya es primavera en este blog

Y no tengo la sangre alterada, no: lo que tengo alterado en forma superlativa es la agenda.

Mi otro yo ha iniciado, como cada año y ya van casi ocho, la temporada alta. Secuencia: se cierra proyecto -antes incluso de celebrarlo se inicia un nuevo proyecto (o dos)- se avanza con los nuevos proyectos mientras llegan solicitudes de presupuestos para ¡otros proyectos!

No me quejo: tenemos clientes interesantes y propuestas innovadoras y ambos te permiten aprender y no aburrirte. El único lamento -pero éste es importante- es que el tiempo destinado a escribir, a postear y a leer se reduce. Entonces es cuando me doy cuenta de que, como le comentaba a un amigo, escribir es como rascarse: cuando te entra el prurito no lo puedes evitar, aunque la agenda te insista "¡no te rasques, no te rasques!".

Ya sólo nos queda entonces la opción de dormir menos.