Uno de los principales retos que afrontamos al hablar de redacción consiste en explicar su incidencia económica. Traigo buenas noticias, en forma de datos concretos, sobre los beneficios derivados de unos textos bien escritos.
Saber escribir es necesario, pero no común
En mis cursos siempre insisto en que para ser un buen redactor digital primero hay que saber escribir. Por desgracia, esta capacidad no es tan frecuente como parece. El 95% de la población española está alfabetizada, pero ello no significa que la misma proporción de personas sepa escribir correctamente.
A la misma conclusión llega la encuesta realizada por la National Commission on Writing. Este Comité forma parte del organismo estadounidense que regula las pruebas de acceso a la universidad y su función es promover la escritura en su país.
El Comité acaba de hacer públicos los resultados de una encuesta, enviada a 120 Directores de Recursos Humanos que, en su respuesta, representan a un total de 4 millones de empleados. El Comité cifra en 3,1 billones de dólares anuales el coste que afrontan las empresas estadounidenses para paliar las deficiencias de expresión escrita de sus empleados. El informe puede consultarse on-line.
Respecto a las nuevas tecnologías, el análisis considera que su implantación no sólo no hace que escribamos menos sino que la necesidad de escribir rápido y de manera adecuada es hoy más importante que nunca en un entorno tecnológico hipercompetitivo y cambiante.
A propósito de la puntuación
Por suerte (al menos para los anglosajones), las buenas prácticas están de moda. Me refiero al manual de puntuación “Eats, Shoots and Leaves”, que encabeza la lista de los libros de ficción más vendidos en Gran Bretaña desde hace 20 semanas.
Su autora, Lynne Russ, se confiesa una maniática de la puntuación como “forma de cortesía diseñada para ayudar al lector a comprender una historia sin tropezar.” Ya el título del libro muestra la importancia de una coma. No es lo mismo “Eats shoots and leaves” (come tallos y hojas) que “Eats, shoots and leaves” (come, dispara y se marcha). Si no te desanima leer en inglés, te recomiendo mucho su lectura.
Beneficios tangibles
Escribir bien no es fácil, pero sí rentable. Así, un buen texto tiene una incidencia directa sobre el rendimiento de un sitio web. En su última columna para ClickZ, Bryan Eisenberg cuanta como “Los textos persuasivos aumentan las ventas”.
Eisenberg -experto en métrica y rentabilidad de sitios web- propone ejemplos reales de webs cuyos textos tienen un “antes y después” y demuestra que los textos cuidados inciden directamente sobre los resultados de una página. Así, el fabricante de juegos X-Arcade vio como a raíz de la revisión de los textos de su web la tasa de conversión del sitio aumentó en un 200%.
La ecuación también funciona por defecto. En palabras de Eisenberg, “si el usuario llega a tu web y no lee lo que has escrito ni realiza la acción que quieres que haga, todo tu presupuesto de marketing y desarrollo se va al garete.”
Neus Arqués, socia directora de Manfatta