Blog



Categorías

Hemeroteca

Buscador

¡Felices fiestas y feliz 2010!

Con nuestros mejores deseos para estas fiestas y para el nuevo año, en el que esperamos volver a coincidir contigo. ¡Felicidad on y off-line!

Del contenido a la conversación (y viceversa)

¿Por qué preocuparnos por el contenido en un entorno saturado? Mi respuesta: precisamente por la saturación. Importa, más que nunca, el contenido relevante.

Por "contenido relevante" entiendo aquel que permite armar una conversación, también relevante, alrededor de nuestra marca, producto o servicio. Será relevante en la medida en que aportemos valor a nuestros lectores. La visibilidad pasa por la diferenciación ante nuestro público objetivo y, ésta, a su vez, por el contenido.

Cuando creamos Manfatta nos describíamos como una "agencia de contenidos digitales a medida". De ahí evolucionamos, de la mano de los blogs, hacia la conversación y, de ésta, a la reputación. Hoy, casi 10 años después, cerramos el círculo regresando al contenido. No porque no haya: insisto, hay hiperinflación. Regresamos porque el contenido es el motor de la conversación relevante para las marcas y los profesionales. Ahora no se trata de crearlo: miles de usuarios pueden crear contenido más relevante para una marca que la propia marca en sí. Se trata de utilizar sus propiedades estratégicas.

Lo explica muy bien Jory Desjardins, una de las fundadoras de BlogHer, en su post sobre la " nueva nueva agencia " (sic), a la que define como:
- comisaria (en el sentido de comisariado de exposiciones) de conversaciones,
- que destila las prioridades y el sentimiento de dichas conversaciones,
- que idea estrategias para llegar al público con un mensaje claro y visible (de nuevo el contenido, añado),
- que educa a sus clientes, informándoles de los gustos y preferencias manifestadas por dicho público,
- experta en diálogo (más allá de la mera repetición de mensajes publicitarios).

Esta "nueva nueva agencia" no cuenta con manual de instrucciones, sino que debe -entiendo- recurrir a las buenas prácticas, a la transparencia y al respeto. Debe saber arriesgar y valorar el riesgo. Debe saber explicar al cliente cual es ese riesgo y cómo se va a medir. Debe saber convencerle de que hoy, en Internet, el riesgo de no hacer nada es a menudo el mayor. Y debe insistir en que "publicidad" y "conversación" no son sinónimos (antónimos, más bien).

Emprendedores somos todos

Hoy todo profesional es "emprendedor de sí mismo", ya trabaje por cuenta propia o ajena. Todos tenemos alguien a quien convencer y para ello, antes, es necesario diferenciarse y posicionarse.

Entiendo por emprendedor/a aquella persona que tiene una idea, que quiere convertirla en realidad y que, para ello, debe contar con recursos propios y ajenos. Si damos por válida esta definición, todos somos emprendedores: nuestros proyectos raramente se realizan en solitario en su totalidad y necesitamos complicidades externas para sacarlos adelante.

Un ejemplo que conozco bien: los autores. Un autor que quiera ser leído debe convencer a muchas personas para que "inviertan" en él/ella. Al agente, para que le represente, al editor para que le publique y -ya sea publicado o autopublicado- al lector para que adquiera su libro o se lo descargue. Por suerte hoy podemos ser autores 2.0 (+ sobre el tema en la entrevista que la revista Literata publica este mes, p. 11, descargable aquí.

Al mismo reto se enfrenta un asalariado, quien tiene que convencer a sus compañeros de equipo, jefes o subordinados para que colaboren en la consecución de sus objetivos.

En ambos casos disponer de una marca personal definida es un buen punto de partida. Del tema me he ocupado en Y tú, ¿qué marca eres? y se ha ocupado el dossier de la revista Emprendedores que sale hoy. Allí me encuentras, compartiendo página con mi colega Andrés Pérez. Por cierto, el hecho de que sea yo la única mujer que aparece en el reportaje no debería significar que las mujeres profesionales también no puedan y deban crear sus propias estrategias de visibilidad.

Outliers: El éxito y la circunstancia

El éxito no es sólo fruto del talento y el esfuerzo, sino que está condicionado -y mucho- por la circunstancia personal. Este es el argumento principal de Outliers. The Story of Success , el nuevo libro de Malcom Gladwell.

Gladwell tiene una extraordinaria capacidad divulgativa, ya probada en sus ensayos anteriores (The Tipping Point | La clave del éxito y Blink | Inteligencia intuitiva). En éste, su exposición se centra en mostrar, partiendo de casos de éxito, como el lugar, momento y legado familiar y cultural en que nacemos determina en buena medida nuestras posibilidades de triunfar.

Los ejemplos son variados e sorprendentes. Gladwell investiga qué tienen en común los jugadores profesionales de hockey canadiense. En otro capítulo, disecciona las similitudes entre los popes de la informática, desde Bill Gates a Eric Schmidt, fundador de Google, pasando por Steve Jobs. En todos los casos, consigue aventurar una explicación que no sólo incluye el trabajar duro sino el haber estado en un momento, lugar y cultura que les permitió trabajar duro.

El argumento radical del libro –especialmente radical porque Gladwell reside en EEUU, donde el “yes we can” está a la orden del día- dice así: “La gente no triunfa a partir de la nada (…) No basta con preguntarse qué caracteriza a una persona que triunfa. Sólo si nos preguntamos de donde proviene encontraremos la lógica que explica quien triunfa y quien no” (pag. 19, trad propia).

De esta afirmación se derivan otras, igualmente sorprendentes, como la que dice que el logro es la suma del talento y la preparación, suma en la cual la preparación es el ingrediente más importante. De hecho, Gladwell cuantifica en 10.000 horas el tiempo necesario para que cualquier persona, en cualquier disciplina, sobresalga. Las 10.000 se entienden como tiempo dedicado al estudio y/o práctica de la actividad en la que se buesca la excelencia. Acto seguido y como es habitual en él, el autor hace unos cálculos que muestran como Gates, los Beatles o Mozart ya habían echado esas horas antes de triunfar.

Llegados aquí, nos ponemos ha hacer cálculos: ¿Cuánto nos falta para la cota 10.000?

Juan Freire también ha leído el libro y lo ha contextualizado así.


De la confianza a la posibilidad

El nuestro no es el mercado del Marketing: es el mercado de la confianza. Sólo desde la confianza podemos aproximarnos a las necesidades de nuestros clientes y dimensionar sus expectativas. Pero este axioma ha cambiado.

Desde (el usuario puede insertar aquí la fecha que desee: no hay un día X), vivimos en crisis. La situación económica empeora de recesión a depresión y los medios de comunicación actúan como amplificadores de un terremoto económico y social de la mayor magnitud.

En este contexto, gozar de la confianza del cliente es necesario, pero ya no suficiente. Debemos ser capaces de pensar, con él y para su negocio, en nuevas posibilidades. En un momento en que el miedo asociado a la crisis bloquea la iniciativa, nuestro valor radica en apuntar a vías nuevas que le permitan salir del impasse e incluso mejorar resultados. Debemos ser "proveedores de posibilidades".

A menudo la resistencia a la posibilidad se expresa con dos argumentos básicos que es necesario reformular. Primero: "Esto no se ha hecho nunca". Preguna clave: ¿por qué? ¿Qué ha impedido esa acción o iniciativa? ¿Es una razón de costes o de burocracia? ¿O quizás nunca se había planteado la posibilidad?

El segundo argumento nos dice "Esto no se puede hacer". Pregunta clave: ¿por qué no? ¿Quién lo dice? ¿Por qué dice que no se puede hacer?

Ambos argumentos pueden llevarnos a respuestas válidas, pero en mi experiencia la mayoría de las veces lo que hacen es destapar prácticas enquistadas en la organización, jerarquías rígidas u otros "trastornos". Internet refleja la realidad y lo que no funciona en una plataforma on-line suele corresponder a lo que no funciona en la presencialidad. Las luchas de poder son las mismas, on y off-line.

Entonces, como expertos en Marketing debemos ayudar al cliente a imaginar la posibilidad, a desmontar los falsos argumentos que impidan el avance y, en definitiva, a tirar millas.

Si el tema te interesa, te recomiendo The Art of Possibility, escrito por el matrimonio Zander. Rosamund Stone Zander es psicóloga. Benjamin Zander es el director de la Filarmónica de Boston. El libro mezcla la reflexión sobre los límites mentales con anécdotas curiosas sobre músicos. Como señala el propio Zander, " No soy un gurú, y ¡menos aún un gurú del management! Soy un proveedor de posibilidad, y así lo haga disertando o a través de la música, que en esencia es lo mismo".

Barcelona Metròpolis: abierto el debate

Como barcelonesa, vivo desde hace ya un tiempo en una especie de montaña rusa emocional. Algunos días pienso que ésta es la mejor ciudad para vivir y trabajar. Otros, especialmente cuando he tenido que bregar con las hordas de turistas de camino a una reunión, siento que la ciudad se ha convertido en un gran parque temático.

Estas consideraciones son compartidas por otros emprendedores: algunos incluso han propiciado iniciativas para poner en común los pros y contras percibidos de la ciudad.

Por esa inquietud personal, me alegra mucho que Manfatta colabore en la digitalización de la revista Barcelona Metròpolis. En su nueva etapa, esta revista de pensamiento y filosofía urbanas, hasta ahora 100% papel, ha volcado a la Red sus contenidos, acompañándolos de espacios de debate para que los usuarios interesados puedan leer los artículos y comentarlos.

Barcelona Metròpolis incluye además un blog trilingüe (cat / cast / engl) donde también es posible comentar aspectos destacados de la revista.

Los números son monográficos y se han ocupado de (Mal)vivir en la ciudad, del mito de la sociedad civil catalana y de turismo y turistas. La versión on-line se presentará este jueves, a las 19h, en la Fundación Sunyol, Pº de Gracia, 98. Estáis todos invitados, tanto al acto como a la conversación on-line.

Holidays, celebrate!

Nos vamos de vacaciones.

Este ha sido un curso intenso, en Barcelona hace ahora mismo un calor horroroso y no vemos el momento de enfilar hacia climas más propicios.

Os dejamos con "nuestra" canción del verano. El tema es del año pasado, pero nos gusta tanto que lleva camino de convertirse en "canción del verano perpetua".

Canta: I'm from Barcelona (NB: son suecos)
Título: "We're from Barcelona" (NB: insistimos -y tú mismo lo verás: son suecos).

Aquí puedes escuchar la canción o ver el vídeo.

Cantemos juntos: "We'll reach for your heart, we'll reach for the stars whan the night comes, la, la, la".

¡Felices vacaciones!

Hawai-Bombay: Zonya pide ayuda

Vivimos en una era tan pixelada que hoy es facilísimo almacenar fotografías de todo tipo y en cualquier lugar. Sin embargo, esto no siempre ha sido así. La época de los álbumes y revelados y el hacer copias no está tan lejos en la memoria.

A esa época se retrotrae ahora Zonya, ex alumna de una servidora e internauta febril, quien lanza en su blog un llamamiento a sus compañeros de curso de 1985 para recuperar fotos de una actuación especial:

"Porque vestirse de hawaïana en pleno mes de junio para subirte a un escenario a cantar “Hawaï Bombay” de Mecano en un coro, con seis años, delante de cientos de personas, y que consigas junto a tus amigos que todos bailen y canten contigo… ¡Es simplemente brutal…!
(...)
¿Dónde fue la actuación?: Patio del Centro de Estudios Jaume Balmes, en la Travesía Industrial de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona, España).
¿Cuándo?: Fiesta final de curso del año 1984 (o quizá 1985…)
¿Quiénes actuábamos?: Pues me bailan muchos nombres. De mi edad, Yoli; de séptimo y de octavo, mi hermana, la hermana de Yoli, Óscar con la guitarra; Miguel de maestro… "

Si tienes la instantánea -o ideas sobre como lograrla- éste es el mail de Zonya.

A ver qué pasa.

página 1 de 81 2 3 4 5 6 7 8