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No necesitas audiencia: Más allá del "me gusta"

Resulta tentador agregar amigos y fans a nuestros perfiles sociales. Cuantos más, mejor. Así nos aseguramos que tenemos una audiencia.

Sin embargo, lo que necesitas para sacar adelante tu propuesta, ya sea tu servicio de coaching o tu novela, no es una audiencia. Más fans no siempre equivale a mejor visibilidad o mayor rentabilidad.

Más allá del “me gusta”
Contar números es como contar ovejas: todos sabemos hacerlo. Por eso asistimos a una auténtica fiebre del “quién tiene más”. Las cifras nos dan la sensación de que podemos comparar y controlar. Pero esa es sólo la mitad de la historia.

En mi experiencia, no se trata sólo de tener miles de seguidores. Se trata de lo que estos seguidores están dispuestos a hacer contigo y por ti. Se trata de su compromiso con tu propuesta.

El alcance tiene que combinarse con el compromiso.
Personalmente, prefiero mil veces 300 contactos implicados que 30.000 "me gusta". Sin embargo, reconozco que es más sencillo contar "likes" que medir el grado de compromiso. Los fans se pueden comprar (sí: existen empresas que los comercializan: te las desaconsejo totalmente). Su colaboración, sin embargo, no tiene precio.

El reto es transformar audiencia en comunidad. En palabras de Chris Brogan y Julien Smith, “nunca confundas la audiencia con la comunidad. Tu comunidad la forman aquellas personas que trabajan para mantener una interacción continua contigo”. En mis palabras: comunidad = audiencia + confianza + conversación = compromiso.

¿Cómo pasamos de la audiencia a la comunidad?
Para mí los tres aspectos clave son:

  • La persona es antes que la audiencia: conocer el caso particular es tan importante o más que la estadística general. La audiencia no existe sin la suma de personas que la forman.

  • Una comunidad es una carrera de fondo: el conocimiento, la confianza, la conversación, el compromiso en definitiva, no son instantáneos. Una comunidad lleva tiempo.

  • Confía y confiaran: Si tus fans quieren apoyarte, no les mantengas tras la barrera, como meros espectadores. Dales la oportunidad de participar en tu aventura. Todos queremos ser parte del triunfo de una persona a la que respetamos. Por ella y por nosotros.


NB. Muchas gracias a los suscriptores que me habéis escrito interesándoos por las sesiones de asesoría individual. Ya hemos empezado con las primeras y la satisfacción es mucha y mutua.

NBB. Si todavía no estás en mi Lista, te invito a apuntarte aquí mismo.

Google+, esa red tan aburrida en la que todos vamos a caer

Cuando Google, después de pinchar con Buzz, lanzó Google+ , pensé: “¡Si es que no aprenden! ¡A ver quién va a salir de Facebook y empezar de nuevo!”. Los usuarios somos personas de costumbres y cuando ya nos hemos congregado en una red social y nos hemos hecho a ella, resulta difícil persuadirnos de que cambiemos.

Google+ es la típica red a la que no hacemos mucho caso. Y sin embargo existen cada vez más razones para pensar que su peso estratégico es crítico para nuestra visibilidad. Una tiene que ver con su ritmo de crecimiento. Y otra tiene que ver con nuevos parámetros -“Author Rank”, “Authorship Markup”- que condicionarán el resultado de las búsquedas.

Como escribí en su día, Google+ surge como reacción a una deficiencia percibida en Facebook: la necesidad de gestionar las diferentes facetas de nuestra identidad, seleccionando qué contactos acceden a qué contenidos. La solución propuesta son los círculos, que nos permiten agrupar a nuestros contactos en función de aquello que tienen en común en relación a nosotros. Cada círculo ve sólo aquello que queremos que vea.

Google+ se integra en el mundo Google, que aúna todas las herramientas, plataformas y prestaciones. Una misma cuenta de acceso nos permite operar en Google Docs y en Blogger, por poner un ejemplo. Implicaciones: personalización creciente. Google+ proporcionará a la compañía otro caudal de datos sobre nuestra vida digital, que cruzará con todos los que ya tiene y que derivan no sólo de nuestras búsquedas sino del uso que hacemos del resto de sus herramientas. Que, recordémoslo, no son gratuitas. No pagamos con dinero: pagamos con datos. Google vive de la publicidad contextual. Por tanto, obtener el mayor número posible de datos personales es imprescindible para su negocio. Éste y no otro es el motivo de la carrera contra reloj para persuadirnos de que Google+ es la mejor alternativa a Facebook y a cualquier otra red social.

Y como los usuarios no estábamos mucho por la labor, Google ha decidido sacar a la vez la zanahoria y el palo. Aquí aparece el “Author Rank” y el argumento es muy simple: Google dará prioridad en los resultados de búsqueda a los “contenidos de autor”, es decir, a aquellos contenidos que estén firmados o sean atribuibles a un usuario. Teóricamente esta decisión de negocio sirve para disuadir los mensajes anónimos. Otra lectura nos dice que un texto firmado proporciona a Google todavía más información sobre nosotros. Con independencia del motivo, ésta es la realidad: para que tus contenidos aparezcan en las primeras posiciones, vas a tener que “firmarlos”. ¿Cómo? Aquí encuentras la explicación oficial.

Si te interesa cómo gestionar tu visibilidad, suscríbete a mi Lista. Hablo en especial sobre la visibilidad de los escritores, teniendo en cuenta que hoy, en Internet, escritores somos todos.

Visibilidad, confianza y contactos

La visibilidad es una premisa de negocio básica: si no nos ven, no nos compran, ni nos contratan, ni nos recomiendan. A la hora de emprender, los primeros que deben “ver” nuestro nuevo proyecto son nuestros contactos. Contratamos a aquel en quien confiamos, bien porque le conocemos, bien porque nos lo han recomendado. Por eso uno de nuestros principales retos como emprendedores es comunicar con quien ya nos conoce.
Así empieza el guest post que escribimos para la comunidad de emprendedores Emprenderalia . Puedes continuar leyéndolo aquí.

Taller de Marketing para escritores

¿Quieres que te lean?
Para que nos lean tenemos que publicar, promocionar y vender. Conseguirlo requiere conocer cómo funciona la industria editorial y qué pasos son necesarios.

Si quieres publicar, o si has publicado y quieres que tu libro sea visible, ven al Primer Taller de Marketing para escritores: Recursos para publicar y para ser visible.

En el taller diseccionamos paso a paso cómo publicar, promocionar y vender tu libro. Conocerás técnicas contrastadas, aplicables y asequibles para dar visibilidad a tu obra. Porque si no te ven, no te leen.

Marketing para escritores. Cómo publicar, promocionar y vender tu libro son seis horas dedicadas a conocer todas las etapas por las que pasará tu manuscrito y a aprender los recursos para que tu obra sea visible.

Participarás además en un grupo de trabajo en Facebook, para resolver entre sesiones las dudas que te surjan. Y podrás ampliar información con tu ejemplar de Marketing para escritores .

¿Cuándo? Sábado 16 y sábado 23 de febrero, de 17 a 20h.
¿Dónde? En Pequod Llibres , Milà i Fontanals, 59. Barcelona.
¿Quién? Neus Arqués , escritora y especialista en Gestión de la Visibilidad.
¿Cuánto? 90 euros. La matrícula incluye las dos sesiones, un ejemplar de Marketing para escritores y el acceso al grupo de trabajo en Facebook.

¿Cómo? Puedes inscribirte en la propia librería Pequod (C/ Milà i Fontanals, 59 en Barcelona). También puedes reservar tu plaza por email en info@pequodllibres.com o por teléfono (93 5183384). Nos reuniremos en el altillo de la librería: las plazas, de verdad, son limitadas.

Dedícale seis horas a tu libro. Si te animas a publicar, ¡anímate a venir!

Tu formato preferido es tu formato más rentable

Nos han/hemos convencido de que en Internet toca estar en todos los sitios. Sin embargo, cada nuevo perfil que abrimos requiere dedicación adicional, si no queremos que muera de inanición. La dispersión nos abruma. Mejor seleccionar.

¿En qué formato o formatos necesitamos estar? Propongo dos criterios para decidir qué plataformas nos interesan.

•Estamos donde está nuestro público
Identificamos en qué plataformas son más activos los usuarios a quienes queremos llegar. Si soy escritora de novela policíaca, encontraré las plataformas donde el intercambio de impresiones y lecturas sobre el género es más vivo. Si soy un coach que ofrece servicios de reorientación de carrera, buscaré dónde se congregan las personas en búsqueda de nuevas oportunidades profesionales. Es importante contribuir a la conversación digital que nos interesa.

•Estamos donde mejor estemos
No todos los formatos requieren las mismas competencias digitales. Es más complejo abrir un blog que una cuenta en Twitter. Sin embargo, Twitter requiere una capacidad de síntesis y un compromiso de actualización mucho mayor que un blog.

Si tenemos en cuenta nuestro nivel de destreza digital y nuestra forma favorita de expresión (preferimos el texto o la imagen, redactamos de forma sintética/necesitamos las oraciones subordinadas), encontraremos la(s) plataforma(s) en que nos sentimos más cómodos. Si estamos cómodos, nuestra disposición a mantener vivo el perfil, a publicar y difundir contenidos de calidad y a interactuar con otros usuarios será mayor. Contribuiremos más sin agobiarnos. Por eso, desde el punto de vista de la visibilidad, nuestro formato preferido es nuestro formato más rentable.

Sobre formatos he escrito también en Y tú, ¿qué marca eres?. Más ideas y recursos sobre visibilidad, disponibles cada semana para los suscriptores de La Lista.

¿Una identidad o varias?

Un lector me pregunta si debe construirse un alias para publicar su obra. Le atrae la idea de “esconderse tras una máscara”. Esa es una pregunta que me formulan a menudo, no sólo los autores, sino también los participantes en mis cursos.

La preocupación que subyace tras este interrogante es la privacidad. Deseamos crearnos más de una identidad con el fin de diferenciar, al igual que lo hacemos en la vida presencial, el tipo de información que compartimos con otros usuarios. Del mismo modo que el autor no deseaba darse a conocer, no queremos que el jefe se entere de nuestras idas y venidas familiares.

La opción de construirnos mas de un yo digital es la manera como intentamos abordar esta compartimentalizacion. Esta solución, a mi entender, presenta más incovenientes que ventajas:

- Mantener más de una identidad on-line supone multiplicar el esfuerzo de crearla, alimentarla y segmentarla. En términos de visibilidad, la duplicidad resulta muy costosa y a menudo poco eficiente.

- La tecnología corre más que nosotros. Mientras nos esforzamos por separar nuestros datos, las plataformas trabajan para integrarlos.

¿Qué opciones tenemos?
- Ser consicentes del alcance de lo que compartimos. Ante la duda, menos es siempre más.
- Segmentar en las propias plataformas si lo permiten. Así, en Facebook podemos crear listas, de modo que determinados usuarios sólo ven determinados mensajes.
- Escoger una plataforma para un ámbito determinado. Un ejemplo clásico es reservar Facebook para temas privados y dedicar Linkedin a temas profesionales.

Sólo en algunos casos excepcionales tiene sentido crear más de una identidad. Pienso en personas que están amenazadas y se comunican bajo una identidad supuesta. En el terreno literario, pienso en autores que cultivan más de un género y escriben bajo pseudónimo con el propósito no confundir a sus lectores. Si no estamos en uno de estos dos supuestos, nos resultará más fácil mantener una única identidad, decidiendo, plataforma a plataforma, qué compartir y con quién.

Puedes leer más sobre cómo gestionar tu visibilidad suscribiéndote a mi lista

Si no te ven, no te compran

La visibilidad es un activo profesional estratégico. En el actual contexto socioeconómico, el principal acerbo de los profesionales es, precisamente, ser visibles. Hoy el recurso escaso no es el tiempo ni es el petróleo. Es la capacidad de atención. Si no nos ven, no nos dedican atención. No podemos ofertar, ni contratar, ni promocionar. Como digo siempre: Sin visibilidad no hay venta.

Ya en 1999 Tom Peters apuntó que las relaciones laborales cambiaban a causa de la tecnología y que muchos puestos de trabajo serían obsoletos salvo que quienes los ocupaban pudieran articular una propuesta individual de valor. La lealtad a la empresa (y de la empresa) se difuminaba en un contexto de despersonalización. Este es el razonamiento que subyace en las recomendaciones de Peters, encaradas hacia la supervivencia profesional: “Por lo tanto, aquellos de nosotros (…) que queramos sobrevivir a la riada tendremos que recoger el guante de la reinvención personal… (…)”. (PETERS, T. 50 claves para hacer de usted una marca, Eds Deusto, 2011, p.19).

Por suerte, la tecnología ha democratizado la visibilidad. Internet nos permite dar a conocer nuestra propuesta de valor a aquellos a quienes la dirigimos. Podemos optimizar nuestra visibilidad construyendo una buena marca personal y gestionando nuestra reputación, de forma que seamos visibles en el seno de la organización en la que queremos promocionar o a los ojos de los clientes con quienes queremos trabajar. Hoy todos podemos ser visibles a los ojos de nuestro mercado objetivo.

El proceso pasa, a mi entender, por construir una marca personal sólida, asociándola a una estrategia de visibilidad correcta. No queremos ser visibles al tun-tún, sino ser relevantes. Para ello, trazamos un plan que explicite cuál es nuestra misión y qué objetivos nos proponemos. Que nos permita conocer cuál es nuestra reputación de partida y crear un plan de posicionamiento que muestre nuestra propuesta profesional a quienes queremos que la contraten o compren.

Cómo comerse un donut en las redes sociales

A veces cuesta entender la diferencia de enfoque entre una red social y otra. De ahí el interés -y la gracia- de este ejemplo. ¿Cómo explico en cada una que me estoy comiendo un donut?

La respuesta indica el matiz que una misma acción adquiere según donde la compartimos. Traduzco del original:

TWITTER: Me estoy comiendo un #donut
FACEBOOK: Me gustan los donuts
FOURSQUARE: Aquí es donde como donuts
INSTAGRAM: Foto vintage de mi donut
YOUTUBE: Ésta soy yo comiéndome un donut
LINKEDIN: Entre mis competencias incluyo la ingesta de donuts
PINTEREST: Receta para hacer donuts
LAST FM: Estás escuchando “Donuts”
GOOGLE+: Soy un empleado de Google que come donuts.

Esta última acepción es irónica. La importancia estratégica de Google+ aumenta y pronostico que crecerá más aún, pero de eso hablaremos en otro post.

Puedes leer más sobre cómo las redes sociales configuran nuestra identidad on-line en la edición actualizada de Y tú, ¿qué marca eres? 14 claves para gestionar tu reputación personal.
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